Si bien la descarga del combustible toma hasta 47 horas, la internacional al país se extenderá por 10 días a un ritmo de 130 cisternas por día con lo que la provisión aumentará y las filas se irán reduciendo de forma paulatina.
La Ministra detalló que en 2014 Bolivia importaba el 22% de su gasolina, pero tras la caída en la producción luego de la nacionalización, el país depende actualmente en un 59% de las importaciones. En el caso del diésel, el 90% proviene del exterior a costos elevados.