El gobierno de Buenos Aires había pedido al Tribunal del Mar de Hamburgo que convocara un arbitraje por los intentos de Londres de explotar los yacimientos petroleros del archipiélago, cuya soberanía está en disputa.
Hace más de 2.200 años, alguien presionó los dedos sobre arcilla húmeda y dejó, sin saberlo, una firma que resistió los siglos. Hoy, esas marcas diminutas empiezan a contar quién pudo estar detrás de un ejército.
El líder de una secta apocalíptica keniana, Paul Mackenzie, ha sido declarado culpable del asesinato de 191 personas; todas ellas, salvo una, eran niños.