




Por: Mónica Ximena Barriga Valverde (ella es Comunicadora Social)
Estos días siento que nunca antes mi voto tuvo tanto peso. Más allá de elegir a un presidente, se trata de asumir la responsabilidad de mirar nuestro país, de detenernos a pensar en lo que queremos construir y en quiénes queremos que nos guíen.
Por primera vez seré jurado electoral. Confieso que pensé en excusarme, pero entendí que mi participación es parte de mi aporte, mi granito de arena en un momento que definirá el rumbo de todos.
Y mientras observo a quienes me rodean, pienso en los jóvenes, miles de ellos, que todavía no saben a quién darle su confianza. Quiero decirles: no se dejen llevar por el ruido, los slogans o los gestos grandilocuentes. Este momento pide reflexión. Analicen los proyectos, miren quiénes están detrás, cuestionen todo y, sobre todo, escuchen su propia voz. Su decisión importa más de lo que creen, porque cada voto es un acto de amor por este país que nos pertenece a todos.
Es cierto que los cierres de campaña me dejaron un mal sabor, por el despilfarro de tiempo y recursos, con promesas que a veces parecen vacías. Pero esa misma realidad nos recuerda por qué necesitamos un voto consciente: porque somos responsables de lo que viene, de las nuevas generaciones y de la historia que estamos construyendo.
Hagamos nuestra parte con compromiso, pero entreguemos también esta decisión a Dios, confiando en que nuestro país puede avanzar si nosotros elegimos actuar con conciencia, valores y esperanza.
Que estos días nos sirvan para reflexionar y preguntarnos: ¿he hecho lo suficiente para entender lo que está en juego? ¿He escuchado mi propia voz antes de decidir? Porque nuestro voto no es solo un derecho; es un acto de amor, de responsabilidad y de esperanza.
QUE VIVA BOLIVIA!




ASI PIENSA MAIMURA: Y así, destruyen la política que es tan hermosa ..



Jurado ordena a Bill Cosby pagar casi 20 millones a víctima

Muere Leonid Radvinsky, dueño de OnlyFans, a los 43 años

Irán detiene a 466 personas por actividades opositoras

Nuevos rostros marcan un giro en la política tras las subnacionales de 2026





